Seat cerrará la planta de Martorell si se convoca la consulta de Puigdemont contra la Unión Europea (El Mundo)

Seat cerrará la planta de Martorell si se convoca la consulta de Puigdemont contra la Unión Europea (El Mundo)

El grupo Seat no sólo cambiará de sede social, sino que cerrará el grueso de sus instalaciones en Cataluña, incluida la planta de Martorell, si un nuevo gobierno de Carles Puigdemont convoca otro referéndum de secesión de España y de la Unión Europea, según aseguran a EL MUNDO fuentes solventes de la compañía automovilística. Volkswagen ya dio manos libres a Seat el pasado mes para sacar su sede social y fiscal en Cataluña si había riesgo de inseguridad jurídica pero, según las fuentes consultadas, la convocatoria de un referéndum en línea con lo apuntado por Puigdemont en la televisión israelí abocaría también al cierre de instalaciones. Estas fuentes subrayan la carta que remitió el pasado 24 de octubre a la plantilla el presidente del comité ejecutivo de Seat, Luca de Meo, en la que advirtió: “La estabilidad política, la seguridad jurídica y la permanencia en la Unión Europea son imprescindibles para asegurar la sostenibilidad económica y laboral de nuestra compañía y sus filiales, y para mantener la confianza de nuestros clientes y accionistas”.Las fuentes consultadas recuerdan que cerca del 95% de la producción de Martorell tiene como destino otros países de la UE y el propio mercado español. La puesta en duda de la pertenencia de Cataluña no sólo a España, sino a la UE, haría imposible mantener la sede social y la producción en territorio catalán, puesto que las exportaciones correrían riesgo de ser sometidas a aranceles que harían utópico comercializarlos en Europa a precios competitivos. Según Luca de Meo, “Seat es una empresa fuertemente arraigada en Barcelona, Cataluña y España. Aquí trabajamos más de 14.500 personas, la mayoría en la provincia de Barcelona, y además generamos decenas de miles de puestos indirectos tanto en Cataluña como en el conjunto de España”. El cierre de la fábrica de Seat es el ejemplo más significativo de lo que sucedería en una Cataluña con una Generalitat que quisiera desvincularse de la UE, pero el fenómeno de salida sería generalizado en todos los sectores exportadores de la economía catalana, incluidas pequeñas y medianas empresas. También la industria auxiliar de la automoción se vería devastada. Ya antes de las declaraciones de Puigdemont, el número de empresas que han sacado su sede de Cataluña supera las 2.770 hasta el pasado viernes, según el Colegio de Registradores. Aunque se ha ralentizado el ritmo de salida, no hay jornada en que decenas de empresas catalanas modifiquen su domicilio social, a pesar del llamamiento expreso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy a que dejen de hacerlo tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Esta decisión del Gobierno, con respaldo del Senado, frenó el traslado de sede de, entre otros, el propio grupo Seat, según las fuentes consultadas, porque el artículo 155 evitaba el riesgo de una legalidad paralela impuesta por la Generalitat de Cataluña tras declarar la independencia, pero las declaraciones de Puigdemont abren un nuevo frente de inseguridad.Salvo que el 21-D sofoque claramente el riesgo de secesión, Seat va a tener problemas en los próximos años para atraer nuevas inversiones de Volkswagen. Afortunadamente, el grueso de su producción actual no debería correr peligro porque son modelos nuevos, pero a finales del próximo año se espera un primer test: si Martorell asumirá la producción del nuevo León. De momento, la empresa ha aplazado el anuncio del nombre de un nuevo vehículo todocamino para el que competían, entre otras posibles denominaciones, la de Seat Tarraco como un guiño a Tarragona.Por su parte, el presidente de Freixenet, José Luis Bonet, descalificó cualquier iniciativa de cuestionar la UE. “Eso es un despropósito del presidente Puigdemont, espero que no tenga nada que ver con el clima de Bélgica, pues ha perdido los remos. Solo lo podría entender si quisiera hacer daño a la gente porque, evidentemente, salir de la Unión Europea sería hacer daño a la gente”, aseguró en una rueda de prensa en Bruselas, informa Europa Press. Agregó que propondrá que su grupo abandone Cataluña si el independentismo ganase las elecciones autonómicas del 21 de diciembre y volviera a vulnerar el orden constitucional. “Yo defendería salir si no hubiera un orden constitucional normal”, declaró. “Si se repite (…) el resultado de septiembre de 2015, hay dos posibilidades: que sigan por la senda democrática y constitucional; o que sigan por estos devaneos antidemocráticos”, y en este último resultado, Bonet optaría por que Freixenet saliera de Cataluña. Sobre sus ventas, afirmó: “Íbamos bien y el mes de octubre ha sido malo”.

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