Los millonarios españoles que perdieron sus yates (y los que logran mantenerlos) (El Independiente)

Antes de que la palabra ‘crisis’ planease si quiera en la sociedad española, grandes empresarios y políticos disfrutaban del estío en lujosas y extravagantes embarcaciones por las que se convertían en la envidia del resto de los mortales. En otra época, tener un espectacular yate atracado en los puertos más cotizados de España denotaba el poder económico y social que estas personalidades ostentaban en tierra firme.

Pero el tiempo del ladrillo acabó, y mientras algunos siguen conservando y adquiriendo embarcaciones incluso mejores ahora que en los tiempos de bonanza, otros no han corrido la misma suerte. Corruptelas, bancarrota o penas de cárcel han acabado por ‘hundir’ sus idílicas vidas, y sus yates han terminado en manos extranjeras o de la Agencia Tributaria. Y es que para estas personalidades, cualquier otro verano fue mejor.

Madrid, el nuevo El Dorado del ladrillo
Farolas y postes en el centro llenas de carteles. Inmobiliarias brotando como setas. Fortunas latinoamericanas arramblando con pisos de lujo en el selecto Distrito de Salamanca, el del metro cuadrado[…]
Paco ‘El Pocero’. Francisco Hernando Contreras saltó a la fama a raíz de la construcción de 13.508 viviendas proyectadas en un páramo desértico y sin suministro de agua en Seseña (Toledo), una de las mayores obras privadas de la historia de España. En 1985 compró su primer yate, el ‘Lady Mónica’, por 300 millones de pesetas. Pero no fue el único. Le siguieron el ‘Clarena’, un yate de 46 metros de eslora, 8,4 metros de manga y valorado en 25 millones de euros, un capricho que tuvo que vender en el año 2007 a Juan Miguel Villar Mir al verse asediado por múltiples denuncias y casos de corrupción derivados de sus múltiples negocios. No obstante, no se conformó con pasar los veranos como el resto de los mortales y en cuanto tuvo la posibilidad adquirió el megayate ‘Clarena II’, concretamente en 2009, considerado en esa época como el mayor yate español: 60 millones de euros, 72 metros de eslora, espacio para más de 20 invitados con todo tipo de lujos, helipuerto propio y terraza principal de 100 metros cuadrados. De hecho, sólo llenar el depósito cuesta unos 260.000 euros. Pero Seseña, además de simbolizar los excesos del ladrillo, también lo hizo de su propia vida. En 2010 comenzó el ocaso del constructor por lo que se vio obligado a vender el ‘Clarena II’ al multimillonario mexicano Ricardo Salinas Pliego. Hernando continúa paseándose por los hoteles y salones más lujosos de Madrid, pero eso sí, bastante alejado de la costa.

Gerardo Díaz Ferrán. El ‘Leugar III’ fue el escenario de la vida de lujo que el ex presidente de la CEOE llevaba tanto dentro como fuera del mar. El modelo Custom Line Navetta 102, con 30 metros de eslora fue adquirido por el empresario a cambio de 2,6 millones de euros. Sin embargo, en 2014 fue subastado por 1,2 millones y adquirido por un particular extranjero, dinero utilizado para saldar las deudas contraídas por Ferrán con la tripulación y con el Port Forum de Barcelona. El ‘Leugar III’ simbolizó, así, su progresiva pérdida de poder tras ser condenado a ocho años y cuatro meses de prisión en 2012 por un delito contra la Hacienda Pública, además de otras acusaciones como la de alzamiento de bienes, blanqueo de capitales, integración a grupo criminal e, incluso, por su participación en la trama de las ‘tarjetas black’.
Francisco Correa. Para el cabecilla de uno de los casos de corrupción más polémicos de España, sin duda cualquier otro verano fue mejor que este. La trama Gürtel que mató políticamente a Mariano Rajoy y encumbró a Pedro Sánchez también se cobró el lujoso tren de vida que solía llevar Correa en alta mar. ‘Don Vito’ llegó a poseer tres barcos antes de que la mayor parte de sus bienes fueran embargados por el Estado por el encadenamiento de deudas pendientes con la justicia. Su embarcación favorita fue ‘Tuttomare’, un yate de 23 metros de eslora con el que solía pasar los veranos en la Costa del Sol, adquirido en 2005 por más de 3 millones de euros y vendido tan solo dos años después al empresario Javier Tudela de la Concepción. Pero este se queda pequeño al lado del imponente ‘Conde de Montecristo’, de 39 metros de eslora y ocho de manga, que en tiempos mejores era la envidia de Sotogrande. Correa lo adquirió en 2007 por 143.000 euros a los que sumó otros tres millones en reformas para que, solo dos años después, lo dejara abandonado en Ceuta por la imposibilidad de hacer frente a las deudas contraídas con la empresa que iba a repararlo en dicha ciudad. Tras años varado, el pasado mes de mayo fue desmontado por orden judicial.
Fernando Fernández Tapias. El ex presidente de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE y vicepresidente del Real Madrid ha sido siempre un apasionado del mar, del que disfrutaba con su familia en el ‘Núfer I’ (46 metros de eslora) hasta que lo vendió a un sobrino político de Amancio Ortega por 7 millones de euros -y a su vez adquirido por un empresario chino en 2015-, para sustituirlo por otro megayate: el ‘Núfer II’, que mandó construir desde cero a Factoría Naval Marín en 2007 para competir contra el ‘Clarena II’ por ser el yate más grande de España: 59 metros de eslora, cinco cubiertas, piscina y hasta un ascensor, valorado en 20 millones de euros. El proyecto debía estar listo en 2009, pero la crisis estalló y los problemas de liquidez del astillero le obligaron a retrasar los plazos de entrega. Ya en 2010 y con el barco a medio hacer, Tapias decidió cancelar el proyecto y recuperar los 17 millones que adelantó para ello, un movimiento que hirió de muerte a la empresa. La compañía especializada en yates de lujo Camper&Nicholson se encargó de terminarlo y ahora está valorado en 35 millones de euros. Quizá en plena ola de calor, Tapias se arrepienta de la venta de su primer megayate.
Eduardo Zaplana. En el marco de la Operación Erial, Zaplana pudo haber obtenido durante su etapa como cargo público, según la investigación, millones de euros ocultos en el extranjero por medio de estructuras offshore, testaferros y una complicada red de despachos y abogados. Pero no sólo pudo haber escondido dinero, ya que, según fuentes de la UCO hizo lo mismo con gran parte de su patrimonio, incluidos dos yates atracados en la Marina de Campomanes, en Altea, con los que pudo haber disfrutado de veranos mejores en alta mar, una buena época de la que ya no queda nada. El ex ministro de Trabajo ingresó en prisión el pasado mes de mayo procesado por blanquear 10,5 millones y se enfrenta, además, a un delicado estado de salud.

Otro verano en alta mar
Las vacaciones en tierra firme no es más que una de las muchas opciones para pasar el verano que tienen algunos empresarios españoles por los que la crisis no ha hecho estragos y que año tras año continúan navegando con sus yates -o con otros de nueva adquisición aún mejores- y atracando en los más prestigiosos puertos españoles.

Amancio Ortega es uno de los ejemplos más claros de esta época de bonanza sin fin, donde mantener uno o dos yates de lujo no es un problema. Con su ‘Drizzle’ (‘llovizna’ en inglés) el fundador de Inditex disfruta de unas vacaciones junto a su familia en una embarcación adquirida en 2017 por 50 millones de euros que cuenta con todo tipo de detalles: 67 metros de eslora, tres camarotes dobles, tres individuales y una suite. Llenar el depósito del Drizzle’ asciende a 100.000 euros, y fue construido en 2012 por Feadship. Pero no es el único yate que ha manejado el sexto hombre más rico del mundo, según Forbes: el primero fue el ‘Valoria’, adquirido en 2003 y sustituido el año pasado por su ‘Drizzle’ de 50 millones; y el ‘Valoria B’, la tercera adquisición náutica del empresario cuyo valor ronda los 30 millones. Se trata de una embarcación algo más modesta y de menor tamaño que Ortega adquirió para poder atracar en los puertos deportivos gallegos.

Pero al dueño de Inditex le acompañan otros nombres conocidos del conglomerado empresarial español, como Florentino Pérez con su ‘Pitina III’ de 18 millones de euros, diez años de antigüedad y 32 metros de eslora. La embarcación es lo único que todavía une al presidente del Real Madrid a la zona costera de Puerto Portals (Calviá), donde disfrutaba los veranos con su mujer -ya fallecida- y en la que ha vendido recientemente su residencia de verano a Corina Schumacher por 27 millones de euros, según el diario alemán ‘Bild’.

A esta lista se une también el empresario Alberto Palatchi, propietario de Pronovias, que cuenta con dos barcos: el ‘Galma’ para competiciones deportivas y el ‘Tiketitoo’, de 26 metros y diseño futurista; Isak Andic, dueño Mango, que posee el ‘Nirvana Formentera’, un lujoso barco de 53 metros de eslora y valorado en 30 millones; o Juan Miguel Villar Mir, uno de los empresarios más ricos de España que disfruta de dos embarcaciones: el ‘Blue Eyes’, de 60 metros de eslora; y el ‘Albatros’, que en otra época fue el famoso ‘Clarena’ de El Pocero.

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