José Antonio Delgado inspector del Banco de España asegura que Bankia salió a bolsa con “morosidad encubierta”

El inspector del Banco de España José Antonio Delgado ha declarado este lunes que la salida a bolsa de Bankia se produjo con “morosidad encubierta” y ha indicado que la reformulación de las cuentas de 2011 no se produjo por el cambio de ciclo económico sino porque no reflejaban la realidad.

Delgado, responsable de crédito del Grupo BFA-Bankia y encargado de ejecutar el análisis contable de las provisiones con que contaba la entidad antes de su debut en el parqué, ha prestado declaración en el juicio por la salida a bolsa de Bankia que se está llevando a cabo en la Audiencia Nacional.

Junto con José Antonio Casaus, el inspector del Banco de España autor de correos muy críticos con la situación del grupo, Delgado fue responsable de la inspección de Bankia. Ambos detectaron varias anomalías en el análisis de las cuentas correspondientes a 2011, que el equipo del expresidente Rodrigo Rato presentó sin informa de auditoría y que fueron posteriormente reformuladas por su sucesor, José Ignacio Goirigolzarri.

Entre esas anomalías, el inspector ha destacado una cantidad de 20.000 euros que el equipo de Rato había contabilizado como inversión normal y que en realidad eran “morosidad encubierta”, lo que obligó al equipo de Goirigolzarri a reformular las cuentas.
Operaciones que se refinanciaban “hasta tres veces”

Había operaciones que se refinanciaban “hasta tres veces”, y con plazos de carencia insólitos, que figuraban como normales devengando intereses en la cuenta de resultados; de ahí que en su opinión “la información reflejada era incorrecta”.

Él y Casaus, ha relatado, querían parar la salida a bolsa y evitar la socialización de pérdidas, ya que la estructura de doble banco -uno, BFA, y otro, Bankia- no les convencía, “no era la solución idónea”.

Entre otros motivos, porque el descuento aplicado en el precio de la salida a bolsa de Bankia hacía “inviable” a BFA.

El inspector también se ha mostrado muy crítico con la presencia del que fuera presidente de Bancaja, José Luis Olivas, como responsable de auditoría interna -al depender de él el director de ese departamento, José Manuel Fernández Norniella-; “era peligroso que la policía interna dependiera de Olivas”, ha dicho, ya que gran parte de los problemas provenían de la entidad valenciana.

“Caja Madrid era un moribundo, pero Bancaja era un muerto”, ha sentenciado.
Retribuciones “disparatadas”

Además, ha indicado que las retribuciones en la entidad eran “disparatadas” y en absoluto acordes a la grave crisis económica de aquel momento. En respuesta a la fiscal Carmen Launa, Delgado ha asegurado que la situación de Bankia era “muy delicada” porque no generaba recursos, una situación “sostenida, ya que se materializaba una situación de partida que no era la óptima, ya que no se reflejaba toda la morosidad”.

Cuando se empieza a recibir la información de las cajas, ha explicado Delgado, es cuando empieza a aflorar esa morosidad.

Delgado ha leído ante la sección cuarta de la Sala de lo Penal un correo electrónico enviado “a la superioridad del Banco de España” el 22 de marzo de 2012, relativo a una reunión celebrada el 6 de ese mes con el entonces presidente de Bankia, Rodrigo Rato, y en la cual los inspectores detallaron los problemas que detectaron en la entidad.

En concreto, problemas de liquidez, que hacían difícil cumplir con los requisitos de capital principal, un “exceso de directivos”, y líneas de gestión “no claras”; por todo ello, se expone que debía ser gestionada como una empresa “en crisis”, aunque también se explica en la misiva que “estábamos más preocupados nosotros que los gestores del banco”
El jefe de Gabinete de Rato: al BE le parecieron “excesivas” las provisiones

En la jornada de este lunes también ha prestado declaración el que fuera jefe de Gabinete de Rato, Luis Maldonado, quien ha dicho que al Banco de España le parecieron “excesivas” las provisiones por deterioros que presentó la entidad basadas en informes de AFI y Deloitte.

Maldonado llegó a Bankia de la mano de Rato y permaneció en el grupo hasta enero de 2013, cuando se fue con una indemnización de 655.000 euros, pocos días después del rescate.

Por lo que respecta a las provisiones que necesitaba Bankia, ha explicado que recuerda “haber oído en reuniones internas que al Banco de España le parecían suficientes los saneamientos de AFI y Deloitte, e ir más allá les pareció excesivo”.

A preguntas de la fiscal Carmen Launa ha asegurado no recordar las razones técnicas y ha afirmado que carece de preparación para responder a esa materia, pero ha insistido en que “al Banco de España le pareció excesivo incluso con los informes en la mano”.

Maldonado ha admitido no recordar prácticamente nada de lo ocurrido en aquellos años, y su mala memoria le ha jugado una mala pasada y ha provocado que se haya desdicho de lo que declaró durante la fase de instrucción.

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