Corea del Norte suspende las conversaciones con el Sur y deja en el aire la cumbre con Trump

Corea del Norte ha anunciado este martes que suspende las conversaciones de alto nivel con Corea del Sur programadas para el miércoles por los ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington en la Península. Según informa la agencia de noticias norcoreana KCNA, el régimen de Kim Jong-un considera que las maniobras van en contra del clima de acercamiento entre las dos naciones vecinas.

Según la agencia, también hay dudas de que Kim Jong-un acuda finalmente a la cumbre con el presidente estadounidense, Donald Trump, prevista para el 12 de junio en Singapur.

“Este ejercicio, que se está realizando en Corea del Sur apuntándonos, es un reto flagrante a la Declaración Panmunjom [la unificación de las dos Coreas] y una provocación militar intencionada que va en contra de los avances positivos en la Península coreana”, informa la agencia surcoreana, Yonhap News, que cita a KCNA.

Por su parte, Estados Unidos asegura que no han sido notificados del cambio de posición de Kim Jong-un y mantiene el encuentro. “Nosotros vamos a continuar planeando la reunión con Donald Trump”, ha declarado la portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Heather Nauert.

“Estados Unidos también tendrá que tener cuidado sobre el destino de la cumbre planeada con EE.UU. a la luz de este provocativo alboroto militar llevado a cabo conjuntamente con las autoridades de Corea del Sur”, continúa la advertencia.

“Kim Jong-un ha dicho previamente que entiende la necesidad y la utilidad de que EE.UU. y la República de Corea continúen con sus ejercicios conjuntos”, ha añadido Nauert.

En el encuentro intercoreano, los países vecinos tenían planeado centrarse en los planes para implementar la declaración de la cumbre celebrada el pasado 27 de abril, en la que Pyongyang se comprometía a la “completa desnuclearización”, ilustrando la rebaja de la tensión en la Península durante los últimos meses. De hecho, el régimen aseguraba el pasado fin de semana que destruiría uno de sus centros de ensayos nucleares entre el 23 y el 25 de mayo.

Según informa Yonhap, que cita a la agencia oficial norcoreana KCNA, Corea del Norte considera que las maniobras aéreas anuales “Max Thunder”, iniciadas el pasado viernes por Estados Unidos y Corea del Sur y que tienen previsto prolongarse durante dos semanas, son un ensayo para una invasión de Corea del Norte.

El despliegue aéreo incluye un centenar de cazas y bombarderos, entre ellos ocho del tipo F-22 Raptor, indetectable al radar, así como cazabombarderos F-15 y bombarderos estratégicos B-52.

Corea del Sur y Estados Unidos realizan regularmente ejercicios militares conjuntos que siempre han suscitado el rechazo del régimen de Pyongyang, que los considera como una amenaza.

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